La gráfica de la izquierda (visión dinámica en TwitterCounter) muestra la evolución de mis seguidores en Twitter a lo largo del último mes: una línea relativamente estable, con un crecimiento suave y sostenido que ha sido así durante muchos meses. Hasta que el día 3 de noviembre se anunció Twitter en español, que incluía una nueva página con una lista de usuarios recomendados entre los cuales estaba yo (la lista es dinámica, solo te ofrece personas que no sigues. Si ya me sigues, no me verás en ella). Desde ese día, el crecimiento se disparó: 2.386 nuevos seguidores el primer día, 828 el segundo, 2.229 el tercero, y 3.014 el cuarto (es decir, ayer). De los nueve mil y pico seguidores que tenía el día 2, he pasado a unos dieciocho mil, y por el momento, sigue subiendo a gran velocidad.
Por el momento, el efecto de tan rápido crecimiento en mi uso de Twitter es más bien escaso: el grueso de los nuevos usuarios son nuevos en la aplicación, tienen por lo general pocos contactos, tienden a hacer clic en mis enlaces mucho menos que los usuarios habituales, y utiliza