Creando listas propias, revisando listas ajenas para decidir cuáles seguir… Y también, cómo no, explorando todas las posibles aplicaciones prácticas de este nuevo servicio, ya sean para su uso particular, corporativo, de acción política, de gestión de eventos…
El mundo de la información no podía sustraerse de ese entusiasmo generado. Aparte de la evidente utilidad de Twitter para el periodismo ciudadano, esta herramienta fue también pronto explotada por los medios tradicionales, que con mayor o menor acierto y comprensión de su dinámica han sabido sacarle provecho.