El FC Barcelona sólo pudo empatar (0-0) en su visita al Rubin Kazan en la cuarta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, tras un encuentro en el que el conjunto de Josep Guardiola se encontró con un inabordable muro que fue incapaz de superar, a pesar de dominar totalmente el partido y disponer de las mejores oportunidades.